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VIVIENDO CON MIS ENEMIGOS

Updated: Mar 10

Mi mamá era mi peor enemiga, buscaba hacer mi vida imposible señalando todos mis errores, algo así como un policía. Pensaba que se esforzaba en hacerme sentir mal y me castigaba pidiendo que limpiara mi cuarto, me levantara temprano y lavara ropa, realmente una villana, cada vez que me hablaba sentía que me clavaban una espina.


Mis hermanos tocaban la puerta para entrar y pasar algo de tiempo conmigo “Cris, podemos entrar?” mi respuesta era: “Si, si te sientas en esa esquina y no te mueves, no hacer ruido y no haces preguntas”. Cuantas veces tenemos mejores relaciones con personas ajenas a nuestra familia, pero vivimos con extraños en la misma casa.


“Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?”

1 Juan 4:20 RVR1960


Querer acercarte a Dios hasta que seas perfecto es como querer meter la ropa a la lavadora hasta que esté limpia.

La ropa se mete a la lavadora por que está sucia para después del ciclo de lavado, ser limpia, nosotros entramos sucios o con manchas a la presencia de Dios tal como estamos y una vez dentro de la lavadora, Dios puede trabajar con nosotros.


Puedes fingir en el trabajo, escuela, incluso iglesia, pero la verdadera identidad de quien tú eres está en tu casa. Somos groseros con nuestros papás, ese es el verdadero yo, si ignoramos a nuestros hermanos, ese es el verdadero yo, si no somos amables con ellos, sólo es una “obra de teatro“ lo que vivimos al salir de casa.


Si en este momento la relación con personas en tu familia no es sana, es nuestra responsabilidad el hacer algo para mejorarla.

El plantar algo diferente, para cosechar algo diferente. Nunca sabemos cuándo será la última vez que los veamos, por consecuencia, es importante amarles y servirles cada segundo. Que sepan que existes.


En mi caso costó días, meses y años. Sembrar amor, por que antes había sembrado odio y hasta golpes. Si tienes una bebida con 50% aceite y 50% agua, si continúas poniendo agua, llegará el momento en que el aceite salga por completo. Si sigues sembrando amor, perdón, atención, amabilidad, etc. En algún momento saldrá todo el aceite que estuvo contaminando tu relación familiar.


En verdad, no hay nada mejor que llegar a tu casa y ver a tus hermanos correr a tus brazos, buscar tu consejo y amarte genuinamente. Vale la espera. Vale el esfuerzo. Vale tu familia.



Pídele a Dios que te muestre cómo ellos se sentirán amados pero algunos tips son los siguientes:


1. Haz preguntas, comunicación es importante. ¿Cómo te llamas? (Espero ya sepas cómo se llaman haha). ¿Cómo te fue en el día? ¿Hay algo que pueda hacer por ti? ¿Cómo te sientes?


2. Da detalles, llévales su dulce favorito. Todos amamos comer. Barriga llena corazón contento.


3. Haz cosas por ellos sin esperar nada a cambio. Tiende sus camas. Limpia su cuarto. Lava su carro.


Si queremos familias diferentes, el cambio inicia por mi y por ti. Vivimos con personas increíbles, la pregunta es ¿Tomaremos tiempo para conocer

 
 
 

1 Comment


claudiavenegas22
Mar 05, 2019

Gracias! me encantó la nota y sin duda lo pondré en práctica. Bendiciones!

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