SECUESTRO
- Cristel Burgueño
- Feb 23, 2019
- 3 min read
El día de ayer recibí una llamada de un número desconocido, no tengo mucho tiempo con mi celular y perdí muchos de mis contactos de mi numero anterior. Contesté y escuché gritos de una mujer. Intenté preguntar que sucedía pero no había respuesta, después la voz de un hombre me dijo lo siguiente: “Buenas tardes, soy el oficial Manuel Martínez y su familiar tuvo un accidente, esta en shock y no puede responder, no tiene documentos con ella y para saber a donde llevarla necesitamos mas información de ella, ¿Sabe usted como se llama? Ella nos pidió que le llamáramos a usted.”
Lo primero que vino a mi mente en ese momento fue, Espíritu Santo ayúdame. Cuando Jesús murió y resucito dijo lo siguiente: “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, el los guiará a toda la verdad”… Juan 16:13 (RVR1960).
Tal vez para ti un espíritu es un fantasma y a este punto creas que es una locura lo que estoy diciendo, pero Dios nos ama tanto que no nos deja solos en la toma de decisiones, cuando pasamos por momentos difíciles o no sabemos a donde ir, el Espíritu Santo es quien vive en ti cuando le dices a Dios “Si, decido seguirte” y cuando tu no sabes que hacer, Él si, cuando tu no tienes ánimos, el nos da consuelo y cuando tu no sabes como responder, Él te sopla la respuesta correcta.
Continuando con la llamada, le pedí a esta persona que me pasara de nuevo a la mujer y supe que no era mi familiar, no era una de mis amigas y era una estafa. Le respondí a la persona “Usted me esta mintiendo y se que es una estafa” a lo que el contesto. Tienes razón, pero no es una estafa, somos del cartel de Sinaloa y tenemos a uno de tus familiares” yo nací en Sinaloa, así que pensé en decirle “¡Amigo! Yo también, pero yo no soy de Sinaloa, Sinaloa es mío” ok no, estoy jugando. Pero a este punto muchas cosas pudieron venir a mi mente:
1. Mi familia esta en peligro
2. Mis amigas están en peligro
3. Que voy hacer estando lejos de casa
4. De seguro fue por el blog, me estoy exponiendo y le pueden hacer daño a mi familia.
Colgué la llamada, llamé a mi familia y estaban en una óptica muy felices comprando lentes.
Cada vez que experimentamos temor, viene de una mentira. Nos desenfocamos de lo verdaderamente importante y roba tu paz. Pone en duda lo que tienes y te inmoviliza, te hace sentir que no tienes el control de nada y como consecuencia, esperamos lo peor.
Amo a cada una de las personas que están leyendo esto y por ello te digo que puedes vivir fuera del temor. “Porque no nos ha dado Dios un espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio” 2 Timoteo 1:7. A Timoteo lo habían enviado a iniciar un Proyecto y las instrucciones de su maestro fueron no ser cobarde, no temer.
Me gustaría hacerte una pregunta: ¿De qué cosas te estas privando o deteniendo por temor?
De comenzar tu empresa, de estudiar, de pedir perdón a alguien y por temor a ser rechazado, mejor decides quedarte callado. Todas estas cosas están disponibles para los valientes, para los que dejan de lado el temor y avanzan sin importar cuanta oposición exista.
No temas de la opinión negativas de los demás al decidir tomar pasos de fe, a final de cuentas los beneficios serán tuyos. No estamos en esta vida para sobrevivir, sino para cumplir la perfecta voluntad de Dios para nosotros y vivir siempre en victoria, aun cuando no todo sale como planeamos, hay aprendizaje y es ganancia.
Si hubiera tomado esa llamada y permitiera que el temor hiciera nido en mi, no estaría escribiendo estas palabras de ánimo para alguien que las necesita. Alguien que necesita saber que no es válido vivir atado a temores que no le permiten avanzar, pídele paz a Dios, ahora, ahí donde estas y platícale como te sientes. Siempre nos escucha, nos entiende y sobretodo quiere verte llegar más lejos aún de lo que tu planeas llegar.
No dejes que nada secuestre tu paz.




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